Pasta con calabaza asada: cremosa, sin nata y en 35 minutos

Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el

⏱ 35 min 🍽 4 raciones 🔥 550 kcal Sé el primero en valorar
  • • 800 g de calabaza y 320 g de pasta para 4 raciones
  • • Calabaza asada 25 minutos a 220 °C
  • • Salsa sin nata: calabaza, queso manchego y agua de la pasta
  • • Unas 550 kcal y 7 g de fibra por plato
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Rigatoni con salsa de calabaza asada, salvia crujiente, avellanas y queso rallado
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Ingredientes

4 raciones

Preparación

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La pasta con calabaza asada es pasta corta envuelta en una salsa de calabaza al horno, cremosa y sin nata. La calabaza se asa 25 minutos con cebolla y ajo. Después se tritura con queso manchego y agua de la pasta, y se termina con avellanas tostadas. Está lista en 35 minutos.

Por qué la calabaza manda este otoño

La verdura ya no es la guarnición.

Canarias7 lo contaba el 4 de septiembre de 2026: «La verdura deja de ocupar los márgenes del plato para convertirse en plato principal». Entre los platos que más se pedirán, citaba la «calabaza a la brasa».

La calabaza, además, está en su momento. Según la FEN, las variedades que se guardan para el invierno «se cosechan en otoño».

Y es barata. En Mercabarna, el mercado mayorista de Barcelona, la calabaza estaba a 0,70 euros el kilo el 17 de septiembre, según Valencia Fruits. En la tienda online de Mercadona, la media calabaza cacahuete costaba 3 euros el kilo el 25 de septiembre.

Medio plato de verdura, sin nata

Esta receta cumple una regla sencilla.

En Reino Unido triunfa The Whole Plate, un reto de 30 días que arranca cada 1 de septiembre. Qué! resumía sus cinco reglas el 21 de septiembre. La cuarta dice: «La mitad del plato, verduras».

Aquí hay 200 g de calabaza por plato, más la cebolla. La pasta pone 80 g en seco. La salsa sustituye a la nata, y no hace falta ningún bote.

El reto nace contra los ultraprocesados. En España, su peso en la compra de los hogares se triplicó en tres décadas, del 11 % al 32 %. El dato es de la serie de The Lancet sobre ultraprocesados, según su nota de prensa de noviembre de 2025.

La pasta, por su parte, vive un buen momento en el carro. NielsenIQ destacaba en abril de 2026 «la reinvención de categorías básicas como los platos con base de arroz y pasta (+7,4%)».

Qué calabaza elegir

La mejor para esta receta es la cacahuete.

También se llama butternut. Tiene poca agua, carne densa y un dulzor suave. Se pela fácil con un pelador y casi no tiene semillas en el cuello.

La calabaza para asar, redonda y de piel naranja, también sirve. Sale más dulce, pero suelta más agua: ásala 5 minutos más.

Cuenta con que se pierde un tercio al pelarla. Según la FEN, la parte comestible es de «67 gramos por cada 100 gramos de producto fresco». Para 800 g limpios, compra una calabaza de 1,2 kg.

Entera, aguanta semanas en un sitio fresco y seco. Según Eroski Consumer, las de invierno «pueden conservarse hasta seis meses».

Cómo hacer pasta con calabaza paso a paso

Empieza por el horno, que es lo que más tarda.

Calienta el horno a 220 °C. Pela la calabaza, quita las semillas y córtala en dados de 2 cm. Ponlos en una bandeja con papel, con la cebolla en gajos y los 4 ajos con su piel.

Riega con 2 cucharadas de aceite, sala y mezcla con las manos. Asa 25 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Deben quedar blandos y con los bordes tostados.

Mientras, pon a hervir el agua de la pasta con sal. Cuece la pasta 1 minuto menos de lo que marca el paquete. Antes de escurrirla, guarda 250 ml del agua de cocción en una taza.

Aprieta los ajos asados para sacarlos de la piel. Tritura la calabaza, la cebolla y los ajos con 200 ml del agua de cocción, 40 g de queso y una pizca de nuez moscada. Debe quedar una crema lisa y espesa.

Pon la crema en una sartén grande a fuego medio y añade la pasta. Remueve 2 minutos. Si se espesa, añade más agua de cocción, poco a poco, hasta que la salsa brille y envuelva cada trozo.

Por último, dora las avellanas picadas y la salvia 2 minutos con 1 cucharada de aceite. Sirve la pasta con ellas, el resto del queso y pimienta negra.

El truco: asar la calabaza y usar el agua de la pasta

Asar la calabaza cambia la salsa por completo.

En el horno pierde agua y se carameliza. Por eso sabe más dulce e intensa que cocida. Infobae lo explicaba el 3 de septiembre: «asar previamente la calabaza permite potenciar su sabor y conseguir un resultado más intenso y ligeramente dulce».

El segundo secreto es el agua de cocción. Lleva el almidón que suelta la pasta al hervir. La ficha de la FEN sobre la pasta lo dice así: «Aporta grandes cantidades de hidratos de carbono, en concreto almidón».

Al mezclar ese almidón con la calabaza y el queso, la salsa se liga y queda sedosa. Sin una gota de nata.

Lo crujiente: avellanas y salvia

Una pasta cremosa pide algo que cruja.

Canarias7 lo llama así: «Crujiente sobre cremoso». Son semillas tostadas o frutos secos sobre una crema, y aquí funcionan de maravilla.

Las avellanas están además en su temporada. La FEN lo recuerda: «El otoño es la época por excelencia para recolectar frutos secos, entre ellos las avellanas».

Sin avellanas, usa nueces, almendras o pipas de calabaza. La salvia frita queda fina como un papel y muy crujiente. Si no la encuentras, usa romero.

Con queso manchego en lugar de parmesano

Esta pasta tiene acento de aquí.

El manchego curado aporta sal, grasa y un punto de oveja que va muy bien con el dulzor de la calabaza. Según su ficha de la FEN, los quesos curados de oveja son «una excelente vía para aportar mucho calcio en poco volumen de alimento».

El parmesano o el pecorino también funcionan. Para una versión vegana, cambia el queso por 2 cucharadas de levadura nutricional.

Con qué acompañar la pasta con calabaza

Es un plato completo, pero admite compañía.

Una ensalada verde con vinagreta equilibra el dulzor. Si quieres más proteína, sirve al lado unos garbanzos tostados o un huevo a la plancha.

¿Te sobra calabaza? Úsala en una crema de calabaza o en una calabaza asada con garbanzos crujientes.

Si te gustan las pastas sin nata, prueba la pasta con pesto de pistacho o la pasta de garbanzos con brócoli.

Calorías y valor nutricional

Un plato ronda las 550 kcal.

Aporta unos 18 g de proteína, 22 g de grasa, 68 g de hidratos y 7 g de fibra. La grasa viene sobre todo del aceite de oliva, las avellanas y el queso.

La calabaza tiene muy pocas calorías: 15 kcal por 100 g, según la FEN. Su color naranja viene de los carotenos, que «se transforman en vitamina A en nuestro organismo».

La pasta pone la energía: 80 g en seco son unas 300 kcal. Las avellanas suman vitamina E: según la FEN, un puñado cubre el 44 % de la cantidad diaria recomendada.

Ojo con la sal. El agua de la pasta y el queso ya la llevan, así que prueba la salsa antes de salar. Cada plato queda en unos 700 mg de sodio.

Lleva gluten, leche y frutos de cáscara, tres de los 14 alérgenos del Reglamento europeo 1169/2011. Para una versión sin gluten, usa pasta de arroz o de legumbres.

Cómo conservar la pasta con calabaza

Está mejor recién hecha, pero aguanta.

La pasta cocida es delicada fuera de la nevera. La AESAN lo explica en su ficha sobre Bacillus cereus: «los alimentos más frecuentemente implicados son platos a base de arroz y pasta».

Por eso, guarda las sobras en la nevera antes de 2 horas y tómalas en 2 días. Al recalentar, añade un chorrito de agua y calienta bien. La AESAN pide llegar a 74 °C.

La salsa sola se puede congelar hasta 3 meses. Así tienes la cena a medio hacer: solo queda cocer la pasta.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasta va mejor con calabaza? Las cortas con hueco o con estrías: rigatoni, macarrones, penne u orecchiette. Atrapan mejor la salsa.

¿Se puede hacer con calabaza cocida? Sí, pero sabe menos. Si tienes prisa, cuécela al vapor 12 minutos y dora la cebolla y el ajo en una sartén.

¿Puedo añadir nata? Puedes, pero no hace falta. El agua de la pasta y el queso ya la dejan cremosa.

¿Se puede asar la calabaza en freidora de aire? Sí. Asa los dados 18 minutos a 200 °C, removiendo a mitad. Hazlo en dos tandas si no caben en una capa.

¿Cómo la hago vegana? Cambia el queso por 2 cucharadas de levadura nutricional y usa pasta sin huevo.

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Etiquetas: pastacalabazaotoñovegetarianosin natahornoavellanastendencia 2026

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