Pimientos asados al horno con ventresca: cena fácil de otoño
Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el
- • 6 pimientos rojos (1,5 kg), asados 50 minutos a 200 °C
- • 15 minutos de sudado para pelarlos sin agua
- • Con ventresca de bonito y huevo, unas 450 kcal por ración
- • Aguantan 4 días en la nevera, siempre en frío
Ingredientes
4 racionesPreparación
Los pimientos asados al horno son pimientos rojos enteros, asados a 200 °C hasta que la piel se ampolla. Tardan 50 minutos. Luego se pelan sin agua y se aliñan con ajo y aceite de oliva. Con ventresca de bonito y huevo cocido, son una cena completa de otoño.
El Bierzo ya huele a pimientos asados
Empieza la temporada del asado.
Onda Bierzo lo anunciaba el 24 de septiembre de 2026: «El Bierzo ya huele a pimientos asados. Ha comenzado la campaña de elaboración de la hortaliza más típica de la comarca».
Este año habrá menos. Según la emisora, «se plantó menos superficie y más tarde de lo habitual», por el retraso de las obras del Canal Bajo del Bierzo. Diario de León calcula un recorte del 20 %, hasta unos 80.000 kilos con sello.
Viene de un gran año. En diciembre de 2025, el mismo diario daba por cerrada la mejor campaña de los últimos ocho años de la IGP.
No es solo el Bierzo. Del 25 al 27 de septiembre, Fresno de la Vega (León) celebra su 41.ª Feria del Pimiento Morrón, según iLeón.
Y encaja con la gran tendencia del otoño, el fuego. Canarias7 lo resumía así: «Brasas, llamas, humo y tostados vuelven a ocupar un lugar central en la cocina de otoño».
Qué pimientos elegir
Busca pimientos rojos, carnosos y pesados.
Sirve el morrón o el de asar, de piel lisa y brillante, sin golpes. Cuanto más gruesa sea la carne, mejor quedan asados. Seis pimientos grandes pesan alrededor de 1,5 kg.
Ahora empieza su mejor época. Según la FEN, el morrón «se encuentra en su mejor momento de consumo entre octubre y junio».
En el Bierzo usan una variedad propia. El pliego de la IGP habla de un pimiento «de ecotipo Bierzo, destinado a consumo humano y que se presenta asado y envasado».
Cómo hacer pimientos asados al horno paso a paso
Solo necesitas horno, una bandeja y paciencia.
Calienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Lava y seca los pimientos. Úntalos con 1 cucharada de aceite y ponlos enteros en una bandeja con papel de horno.
Ásalos 50 minutos. Dales la vuelta cada 15 o 20 minutos para que se hagan por todos lados. Están listos cuando la piel se arruga y se tuesta a manchas, y la carne cede al tocarla.
Pásalos a un bol y tápalo con un plato. Déjalos sudar 15 minutos: el vapor despega la piel. Guarda el jugo que suelten, que es oro.
Pela los pimientos con los dedos, quita el rabo y las semillas, y ábrelos en tiras. No los pongas bajo el grifo.
Cuela el jugo del bol y de la bandeja. Mézclalo con 3 cucharadas de aceite, los ajos en láminas y sal. Vierte el aliño sobre las tiras y deja reposar 15 minutos.
Mientras se asan los pimientos, cuece los huevos 10 minutos en agua hirviendo. Enfríalos en agua fría y pélalos.
El truco: pelarlos sin agua
El agua se lleva el sabor.
Es la regla de oro del Bierzo. El pliego de la IGP lo deja claro: se pelan «de forma manual y artesana, sin que en ningún momento los frutos sean sumergidos en agua o soluciones químicas».
Diario de León explicaba el motivo en julio. Sumergirlos en agua haría que «perdieran parte de su jugo y de su intensidad aromática».
Si se te pega algún trocito de piel, retíralo con papel de cocina o con la punta de un cuchillo. Y no tires el jugo: es la base del aliño.
Horno, fuego de gas, freidora o barbacoa
El horno es lo más cómodo para seis pimientos.
Sobre el fuego de gas. Pon el pimiento sobre la llama y gíralo con unas pinzas hasta que la piel se ennegrezca, unos 8 a 10 minutos. Queda más ahumado, pero la carne se hace menos.
En freidora de aire. Asa 2 o 3 pimientos a la vez, 20 a 25 minutos a 200 °C, y dales la vuelta a mitad.
En la barbacoa. Sobre brasa fuerte, de 15 a 20 minutos, girándolos a menudo. Es lo más parecido al asado del Bierzo, donde el pliego admite leña «de encina, roble, chopo o castaño».
La cena: con ventresca de bonito y huevo
Así los pimientos se convierten en cena.
La ventresca es la parte más jugosa del bonito. El Reglamento europeo 1536/92 la define como «bandas musculares procedentes de la pared abdominal». Es más grasa y más suave que el lomo.
Reparte las tiras de pimiento en una fuente. Coloca encima la ventresca en lascas, los huevos en cuartos y unos aros finos de cebolleta. Termina con un hilo de aceite y sal en escamas.
Es un plato único, como casi todas nuestras cenas. Según el Ministerio de Agricultura, «el 70 % de las cenas en el hogar son de plato único».
El bonito del norte está además en su recta final. La costera, «iniciada a finales de mayo», se alarga «hasta mediados de octubre», según Deia. Y buena parte acaba en lata: la industria conservera española produjo 311.135 toneladas en 2025, según ANFACO-CYTMA.
Sin ventresca, usa bonito o atún en aceite, anchoas o sardinas. Para una versión vegetariana, cambia el pescado por queso fresco.
Con qué más servir los pimientos asados
Los pimientos asados van con casi todo.
Son la guarnición perfecta para unas carrilleras al vino tinto o una carne a la plancha. También puedes rellenarlos, como en los pimientos rellenos de atún.
Si te gustan las verduras asadas, prueba la escalivada, que suma berenjena y cebolla. Y si prefieres el bonito caliente, el bonito con tomate es un clásico de temporada.
Cómo conservar los pimientos asados
Asa de más: aguantan bien.
Guárdalos en un bote de cristal limpio, cubiertos con su jugo y aceite, siempre en la nevera. Tómalos en 4 días.
Nunca los dejes en aceite fuera de la nevera. El pimiento es poco ácido, y con ajo y aceite se dan las condiciones que le gustan a la bacteria del botulismo. La Comunidad de Madrid lo avisa: «Si se añade ajo, especias o hierbas al aceite, conservarlo en el frigorífico para inhibir el crecimiento de Clostridium botulinum».
Esta receta no es una conserva. Las conservas de verdad necesitan esterilización, como explica la guía de conservas caseras de la AESAN. La guía avisa: «La presencia de toxinas botulínicas en las conservas no produce cambios organolépticos». Es decir, no se nota ni por el olor ni por el sabor.
Si quieres guardarlos más tiempo, congélalos pelados, en tiras y con su jugo, sin ajo ni aceite. Aguantan hasta 6 meses. Alíñalos al descongelarlos.
Calorías y valor nutricional
Una ración con ventresca y huevo ronda las 450 kcal.
Aporta unos 22 g de proteína, 22 g de hidratos y 6 g de fibra. Tiene 29 g de grasa, casi toda del aceite de oliva y del pescado.
El pimiento rojo es una bomba de vitamina C. Su ficha de la FEN lo dice así: «Una ración de pimiento morrón aporta el 135% de las ingestas recomendadas de vitamina C». Al asarlo se pierde parte, pero queda mucha.
El bonito suma vitamina D. Según su ficha de la FEN, una ración de 160 g «contiene el doble de la ingesta diaria recomendada» de esta vitamina.
Además, no tiene límites especiales por mercurio. La AESAN solo pide limitar el pez espada, el atún rojo, el tiburón y el lucio.
La conserva aporta sal: cada ración queda en unos 600 mg de sodio. Lleva pescado y huevo, dos de los 14 alérgenos del Reglamento europeo 1169/2011.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se asan los pimientos en el horno? Unos 50 minutos a 200 °C, dándoles la vuelta cada 15 o 20 minutos. Si son muy grandes, hasta 1 hora.
¿Por qué no se pelan bien mis pimientos? Casi siempre, por falta de horno o de sudado. Ásalos hasta que la piel se ampolle y déjalos tapados 15 minutos.
¿Se pueden asar pimientos verdes? Sí, pero quedan más amargos y con menos carne. Para esta receta, mejor rojos.
¿Cuánto duran los pimientos asados en la nevera? Unos 4 días en un bote cerrado, cubiertos con su jugo y aceite. Fuera de la nevera, nunca.
¿Se pueden congelar los pimientos asados? Sí. Congélalos pelados, con su jugo y sin aliñar, hasta 6 meses.
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