Patatas bravas caseras: receta con salsa brava picante
Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el
- • La doble fritura manda: 140 °C primero y 190 °C después
- • La salsa brava madrileña lleva pimentón y caldo, nunca tomate
- • La patata agria aguanta la fritura sin deshacerse
- • Una ración de 250 g aporta unas 290 kcal
Ingredientes
4 racionesPreparación
Las patatas bravas caseras salen en 35 minutos: doble fritura a 140 °C y 190 °C, más una salsa brava de pimentón sin tomate. Con 1 kg de patatas cenan 4 personas de sobra.
De dónde vienen las patatas bravas
La tapa nació en los bares de Madrid a mediados del siglo XX. El bar Las Bravas, en la calle Álvarez Gato, presume de haber patentado su salsa.
En Madrid la salsa parte de harina, pimentón y caldo. En Barcelona la sirven con alioli y una salsa de tomate picante aparte, en dos hilos cruzados.
El nombre viene del picante, no de la patata. Unas bravas de verdad pican un poco; si no, quedan en patatas con salsa.
Cómo hacer patatas bravas paso a paso
Corta 1 kg de patatas en dados de 3 cm y sécalas con un paño. El agua de la superficie enfría el aceite y ablanda la fritura.
Fríelas primero a 140 °C durante 8 minutos: se cuecen por dentro sin coger color. Sácalas y deja que pierdan calor 10 minutos sobre una rejilla.
Sube el aceite a 190 °C y devuélvelas a la sartén 3 minutos. Escúrrelas sobre papel y salséalas justo antes de servir.

La salsa brava lleva pimentón, no tomate
La receta madrileña empieza por un roux: 1 cucharada de harina tostada en 2 cucharadas de aceite. Luego entran los pimentones y 300 ml de caldo.
Aparta la sartén del fuego antes de echar el pimentón. Por encima de 120 °C amarga en pocos segundos y arruina la salsa entera.
Vierte el caldo poco a poco y remueve como en una bechamel. En 5 minutos tienes una salsa que napa el dorso de la cuchara.
El vinagre de Jerez al final levanta el conjunto. Basta 1 cucharadita para que el pimentón deje de resultar plano.
Trucos para unas patatas bravas crujientes
Usa patata agria: su almidón aguanta la doble fritura sin deshacerse. La monalisa da un resultado muy parecido.
No tapes las patatas mientras escurren. El vapor atrapado reblandece la corteza en 2 minutos.
Fríe en dos tandas de 500 g. Si amontonas el kilo entero, la temperatura del aceite cae 30 °C y las patatas cuecen en lugar de freírse.
Salsea siempre en el plato. La salsa moja el rebozo natural de la patata y el crujiente dura poco.
Qué servir con las patatas bravas
Forman parte de cualquier mesa de tapas. Acompáñalas con unos pimientos del Padrón o unas croquetas de jamón.
Para una cena completa de sartén, súmales un pisto manchego y un huevo frito por encima.
Cuántas calorías tienen las patatas bravas
Una ración de 250 g ronda las 290 kcal. La patata aporta potasio, fibra y vitamina C, según la ficha de la patata de la Fundación Española de la Nutrición.
Al horno bajan a unas 180 kcal por ración: 25 minutos a 200 °C con 2 cucharadas de aceite. La textura no llega a la de la fritura, pero la salsa cumple igual.
La salsa aguanta 4 días en la nevera y congela bien 2 meses. Las patatas fritas, en cambio, piden consumo inmediato.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerlas en freidora de aire? Sí, 20 minutos a 200 °C con 1 cucharada de aceite. Agita el cestillo a mitad de cocción.
¿Qué pimentón uso? De la Vera, mezclando dulce y picante. Marca el sabor de toda la salsa.
¿Se puede preparar la salsa antes? Sí, hasta 4 días antes. Recaliéntala con un chorro de caldo para devolverle la textura.
¿Por qué salen blandas? Casi siempre por freír a poca temperatura o por amontonar demasiada patata en la sartén.
¿Bravas con alioli? Esa versión viene de Cataluña y usa dos salsas. En Madrid la brava va sola.
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