Bacalao con tomate fácil: receta tradicional en 35 minutos
Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el
- • 35 minutos en total con el bacalao ya desalado
- • Unas 280 kcal y 30 g de proteína por ración
- • El pescado solo pasa 5 minutos por la salsa: jugoso seguro
- • La salsa admite congelación 3 meses; el pescado, mejor no
Ingredientes
4 racionesPreparación
El bacalao con tomate es el guiso de pescado de toda la vida: lomos jugosos sobre un sofrito de tomate lento, listos en 35 minutos. La técnica cabe en una frase. Salsa hecha con calma, pescado apenas 5 minutos al final, y el bacalao se abre en láminas en vez de secarse.
El truco: el bacalao se termina en la salsa
El error clásico es guisar el pescado desde el principio. El bacalao pide poquísimo fuego: 1 minuto de marcado por cada lado y 5 minutos finales sobre el tomate. Con más tiempo pierde sus jugos y queda a hebras secas.
La salsa va justo al revés: 10 minutos de sofrito y 15 minutos de tomate a fuego suave. Esa media hora de calma es la diferencia entre salsa de guiso y tomate frito de bote.
Cómo hacer bacalao con tomate paso a paso
Primero el sofrito de cebolla, pimiento y ajo con 3 cucharadas de aceite. Después, los 800 g de tomate con su cucharadita de azúcar para domar la acidez. Mientras reduce, marca los lomos bien secos. Al final, júntalos 5 minutos con la piel hacia abajo.
Riega el pescado con cucharadas de salsa durante esos 5 minutos. Así se hace por arriba sin darle la vuelta, que es donde los lomos se rompen.

Cómo desalar el bacalao en casa
Los lomos salados piden 48 horas en agua fría dentro de la nevera, con 3 cambios de agua. Siempre en frío: a temperatura ambiente el pescado fermenta, como recuerda la Agencia Española de Seguridad Alimentaria en sus consejos de manipulación.
El atajo honesto: comprarlo ya desalado o al punto de sal. También funciona el bacalao fresco, aunque el salado da un sabor más hondo.
Con qué acompañar el bacalao con tomate
Pan, sin discusión: la salsa lo exige. Como guarnición, un arroz blanco al estilo del arroz a la cubana o unas patatas cocidas completan la cena.
Si te gusta el pescado en salsa, la merluza en salsa verde es el clásico del otro color, y el bonito con tomate repite esta misma fórmula en verano. Para el horno, el bacalao al horno es la otra cara de este pescado.
Trucos para una salsa con cuerpo
Tres gestos suben el plato de diario a domingo.
- Rehoga el sofrito 10 minutos completos, sin prisa y sin que se queme.
- Añade la cucharadita de azúcar al tomate: corrige la acidez sin endulzar.
- Un golpe de pimentón dulce en el sofrito acerca el plato a la versión vizcaína.
Conservación
En la nevera aguanta 2 días en un recipiente cerrado. Recalienta a fuego mínimo tapado, 5 minutos, sin que la salsa llegue a hervir: el pescado se pasaría.
Para congelar, separa. La salsa aguanta 3 meses perfecta; el bacalao guisado pierde textura al descongelar.
Preguntas frecuentes
¿Vale el bacalao congelado? Sí, y suele venir ya al punto de sal. Descongélalo 12 horas en la nevera y sécalo muy bien antes de marcarlo.
¿Cómo sé que el pescado está en su punto? Cuando las láminas se separan con una cuchara sin resistencia. Con 5 minutos sobre la salsa suele bastar para lomos de 3 cm.
¿Puedo hacer el bacalao con tomate sin marcar el pescado? Sí: ponlo crudo sobre la salsa y dale 8 minutos tapado. El marcado aporta un punto dorado, pero el guiso funciona igual.
Etiquetas: pescadobacalaotomateguisotradicional