Zarangollo murciano: receta fácil de calabacín y huevo
Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el
- • En la mesa en 30 minutos, en una sola sartén
- • 500 g de calabacín para 2 raciones como plato ligero
- • La verdura se cocina despacio hasta perder el agua
- • El huevo se retira cremoso; el calor residual lo cuaja en el plato
Ingredientes
2 racionesPreparación
El zarangollo murciano es un revuelto de calabacín, cebolla y huevo, cocinado a fuego lento. Es una receta humilde de la huerta de Murcia, ligera y lista en 30 minutos. Resulta perfecta para una cena vegetariana rápida, con muy pocos ingredientes.
De la huerta de Murcia a la sartén
El zarangollo nace en la huerta murciana, donde el calabacín abunda en verano. Es un plato de aprovechamiento, sencillo y sabroso. Solo necesita calabacín, cebolla, huevo y un buen aceite de oliva.
Algunas casas le añaden una patata en láminas. Queda más contundente, casi como una tortilla desecha. Con o sin patata, el secreto es el mismo: cocinar la verdura muy despacio.
Cómo hacer zarangollo murciano paso a paso
Corta dos calabacines y una cebolla grande en rodajas finas. No les quites la piel al calabacín, aporta color y vitaminas.
Calienta 4 cucharadas de aceite en una sartén amplia. Echa la cebolla y una pizca de sal, y pochala 5 minutos a fuego suave.
Añade el calabacín y tapa la sartén. Deja que se haga a fuego lento unos 15 minutos. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.

El punto del huevo
Cuando el calabacín esté tierno y sin agua, sube un poco el fuego. Casca los tres huevos directamente en la sartén.
Remueve despacio, como en un revuelto, durante 1 minuto. Retíralo del fuego cuando el huevo quede cremoso, no seco. El calor residual terminará de cuajarlo en el plato.
Trucos para que no quede aguado
El mayor enemigo del zarangollo es el agua del calabacín. Cocínalo destapado los últimos 5 minutos para que evapore. Si suelta mucho líquido, sube el fuego y espera a que se seque.
Otra opción es salar el calabacín 10 minutos antes y escurrirlo. Así suelta parte del agua antes de la sartén. El resultado sale más concentrado y sabroso.
Con qué acompañar el zarangollo murciano
El zarangollo se sirve solo, con pan, como cena ligera o como tapa. También hace de guarnición de un pescado o una carne a la plancha.
Si te gusta la verdura de sartén, prueba el pisto manchego o el calabacín a la plancha. Y si te sobra calabacín, la crema de calabacín lo aprovecha muy bien.
Una cena ligera y de temporada
Este plato es un buen ejemplo de cocina de verdura sencilla. El calabacín aporta fibra y agua, con unas 220 kcal por ración. La asociación 5 al día recuerda la importancia de comer verdura y fruta cada día.
Al cocinarse despacio, la verdura concentra su sabor dulce. No necesita más que sal y un buen aceite.
Puedes servirlo templado o del tiempo, según la temporada. En verano entra de maravilla como cena fresca y rápida. En invierno, un poco de patata lo vuelve más reconfortante. Es un plato flexible que se adapta a lo que tengas en la nevera.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerlo sin huevo? Sí. La base de calabacín y cebolla pochados también se sirve sola, como pisto ligero.
¿Qué calabacín uso? Los medianos y firmes van mejor. Los muy grandes tienen más semillas y sueltan más agua.
¿Se puede recalentar? Sí, aunque el huevo pierde cremosidad. Caliéntalo a fuego suave 2 minutos.
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