Café con huevo vietnamita (cà phê trứng), receta de Hanói

Por Equipo Recetas Para Cenar Actualizado el

⏱ 15 min 🍽 2 tazas 🔥 150 kcal Sé el primero en valorar
  • • Por taza: 1 yema, 20 g de leche condensada, 5 g de azúcar y 15 g de café
  • • La crema se bate al baño maría hasta 70 °C, de 4 a 5 minutos
  • • Nació en Hanói en 1946, cuando faltaba leche: este año cumple 80
  • • Unas 150 kcal por taza, por unos 0,50 €
  • • Se sirve en un cuenco de agua caliente y se toma con cucharilla
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Taza de café con huevo vietnamita dentro de un cuenco de agua caliente
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Ingredientes

2 tazas

Preparación

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El café con huevo vietnamita o cà phê trứng es un café corto y fuerte cubierto con una crema de yema y leche condensada. Para 2 tazas necesitas 2 yemas, 40 g de leche condensada y 30 g de café. Nosotros batimos la crema al baño maría hasta 70 °C: queda igual de espumosa y es segura. Está listo en 15 minutos.

Por qué el café con huevo vietnamita está de moda

Este café cumple 80 años en su mejor momento.

Nació en Hanói en 1946, así que este año hace 80. No hay fiesta oficial, pero sí buenas noticias en las listas.

En la clasificación de TasteAtlas del 23 de septiembre de 2026, el cà phê trứng es el café número 19 de 100 del mundo. Tiene 4 puntos y queda justo por delante del cortado español. Tres días después, VnExpress contaba que también está entre las 100 mejores bebidas de Asia, en el puesto 35.

Hanói lo usa como carta de presentación. En junio lo sirvió, junto al té de loto, a los líderes de las ciudades de la ASEAN reunidos allí, según Viet Nam News.

Y ya ha llegado a Europa. La revista italiana Gambero Rosso lo presentaba en marzo como «il cappuccino vietnamita che sembra uno zabaione». Es decir, el capuchino vietnamita que parece un sabayón.

Además, es un café de otoño. La web de turismo de Vietnam recomienda probarlo «especialmente durante los meses de invierno».

Hanói, 1946: un café nacido de la falta de leche

La historia empieza en un hotel de lujo.

Nguyễn Văn Giảng era barman en el hotel Metropole de Hanói. Su hijo Nguyễn Trí Hòa lo contó en la radio La Voz de Vietnam: «En 1946, él trabajaba como barman en el Hotel Sofitel Legend Metropole y se especializaba en hacer capuchinos». El problema era la leche, «escasa en Vietnam en aquel momento».

Así que cambió la leche por huevo. Usó «solo la yema, mezclada con leche condensada o azúcar, queso y mantequilla». La familia aún guarda la receta en secreto.

Hòa sirve hoy el café en el número 39 de la calle Nguyễn Hữu Huân, en el centro de Hanói. Allí, la taza llega metida «en un bol con agua caliente para mantener el calor». También lo sirven con hielo.

El hotel tiene su propia versión. La Guía MICHELIN publicó la receta del Metropole: 3 yemas, 10 g de leche condensada, sirope de vainilla y 10 ml de vodka por taza. La nuestra no lleva alcohol.

Cómo hacer café con huevo vietnamita paso a paso

Necesitas un phin, un cazo, un cuenco de metal y un termómetro.

Primero, pon las tazas en cuencos con agua muy caliente. Después, prepara un café corto y fuerte: 15 g de café y 80 ml de agua por taza. Si nunca has usado el phin, tienes la técnica en nuestro café vietnamita.

Mientras gotea, casca los huevos en un plato aparte y separa las yemas con una cuchara. La Comunidad de Madrid lo pide así: «No utilizar la cáscara del huevo para separar las claras de las yemas».

Bate las yemas con la leche condensada, el azúcar y el agua al baño maría, sin parar, hasta 70 °C. Retira del fuego, bate 1 minuto más y cubre el café con la crema.

Por qué batimos la crema al baño maría

En Hanói, la yema va cruda. En casa, mejor no.

Mucha gente cree que el café caliente la cocina. No es así: la revista Taste of Home advertía en marzo de 2026 que el café templa la yema, pero no la pasteuriza.

El huevo crudo es un riesgo conocido. La Comunidad de Madrid sitúa el mayor peligro de salmonela en «la mayonesa, las salsas, las cremas y los dulces».

Y no es un riesgo lejano. En agosto de 2026, la EFSA publicó un informe sobre cuatro brotes de salmonela en Francia, entre mayo y julio, con huevos de Polonia. Según Food Safety Magazine, los culpables fueron mayonesa casera, mousse de chocolate y tiramisú.

La solución es el calor. La AESAN explica que hay que cocinar el huevo «como mínimo a 70º C durante 2 minutos». El Departamento de Agricultura de Estados Unidos da una cifra casi igual para las mezclas con huevo: 160 °F, unos 71 °C.

Es también la cifra que el Real Decreto 1021/2022 marca a bares y restaurantes. Si la crema no llega a 70 °C, deben usar huevo pasteurizado.

¿Y por qué no comprar yema pasteurizada? Porque cuesta encontrarla. En la sección de huevos de Mercadona, por ejemplo, solo hay claras pasteurizadas.

Batir yemas al baño maría no es ningún invento. Es el sabayón de toda la vida. Eroski Consumer recuerda que empezó con yemas crudas, pero que «ha acabado por generalizarse el uso del baño maría».

Si en casa hay embarazadas, niños pequeños, mayores o personas con las defensas bajas, haz siempre esta versión. En ellos la salmonelosis puede ser más grave, según la ACSA.

Cómo saber que la crema está en su punto

Aquí manda el termómetro.

Mide en el centro de la crema, sin tocar el fondo del cuenco. Cuando marque 70 °C, retírala del calor. Si dejas de batir o la calientas de más, la yema cuaja en grumos.

Sin termómetro, fíjate en esto: la crema dobla su volumen, se vuelve pálida y deja un rastro al levantar las varillas. Es una pista, no una garantía.

La textura buscada es la de un merengue blando. La web de turismo de Vietnam habla de una «crema similar al merengue que flota sobre café caliente y amargo».

Con varillas eléctricas es más fácil. En la cocina del Café Giảng, cuenta La Voz de Vietnam, «una batidora eléctrica trabaja a pleno rendimiento».

Y sírvela al momento. En la otra casa de la familia, en la calle Yên Phụ, lo tienen claro: si la crema espera, huele a huevo y se corta, según VnExpress.

Cómo se toma el café con huevo

Se toma despacio y con cucharilla.

Primero se come un poco de crema sola, como un postre. Luego se remueve para mezclarla con el café. El cuenco de agua caliente mantiene la taza templada hasta el final.

Muchos viajeros lo comparan con un «tiramisú líquido», según la web de turismo de Vietnam. La crema es dulce y suave, y el café de debajo, amargo e intenso.

En verano, pruébalo con hielo: sirve el café sobre hielo y pon la crema encima.

¿Te gusta el contraste entre dulce y salado? Prueba también nuestro café con sal vietnamita, con una crema de nata y una pizca de sal. Tienes más ideas para después de cenar en Sobremesa.

Sabayón, zabaione y otros parientes

En Europa tenemos primos cercanos.

El más claro es el zabaione al caffè italiano: yemas batidas con azúcar y mezcladas con un expreso caliente. Taste of Home lo cita como el pariente italiano del café con huevo.

En España, la leche merengada también lleva huevo, pero no yema. El diccionario de la RAE la define como «leche preparada con claras de huevo, azúcar y canela».

Ojo con el café con huevo sueco, que es otra cosa. Allí se mezcla un huevo entero, con cáscara, con el café molido antes de hervirlo, explica America’s Test Kitchen.

Calorías y valor nutricional

Una taza ronda las 150 kcal.

La yema aporta unas 55 kcal. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, una yema grande pesa 17 g y lleva unos 184 mg de colesterol. La ficha del huevo de la FEN lo resume: «La yema contiene prácticamente casi toda la grasa del huevo».

La leche condensada suma otras 69 kcal por cada 20 g. Su ficha de la FEN la describe como «un alimento de alta densidad energética», así que mejor como capricho de sobremesa.

Lleva huevo y leche, dos de los 14 alérgenos que la AESAN explica en su guía.

También lleva cafeína. La Sociedad Española de Sueño aconseja: «Evite tomar cafeína 6 horas antes de acostarse». Después de cenar, hazlo con café descafeinado: la crema queda igual.

Y sale barato. Con los huevos L de Mercadona a 3,05 € la docena y su leche condensada a 2,35 € el bote, cada taza cuesta unos 0,50 €.

Preguntas frecuentes

¿A qué sabe el café con huevo vietnamita? A un tiramisú caliente. La crema es dulce y suave, y el café de debajo, amargo e intenso.

¿Se puede hacer con la yema cruda? En Hanói se hace así, pero el café caliente no pasteuriza la yema. En casa, bate la crema al baño maría hasta 70 °C o usa yema pasteurizada.

¿Puedo preparar la crema con antelación? No. Sírvela recién batida: si espera, se baja, se corta y huele a huevo.

¿Se puede tomar frío? Sí. Sirve el café sobre hielo y pon la crema encima.

¿Qué hago con las claras? Guárdalas tapadas en la nevera y úsalas al día siguiente, por ejemplo en una tortilla.

¿Lleva alcohol? No. La receta del hotel Metropole lleva vodka, pero la nuestra no.

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Etiquetas: cafévietnamitahuevoleche condensadabebida calientesobremesatendencia 2026

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